El pasado martes, la Sala Entrepatios de la Casa de los Mora fue el escenario de una enriquecedora mesa redonda organizada por la Delegación de Igualdad del Ayuntamiento de Lucena y la Asociación de Alzheimer AFA Nuestros Ángeles. Este evento, enmarcado dentro de las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer y del 25 Aniversario de este colectivo asistencial, buscó visibilizar la relación entre la mujer y esta enfermedad neurodegenerativa.
La jornada estuvo amenizada por la pianista Manuela Orellana y presentada por Antonio Ramírez, presidente de AFA. La moderación corrió a cargo de Irene Aguilera, concejala de Igualdad, quien destacó la labor de la asociación y su implicación en el apoyo a las personas afectadas y sus familias.
Uno de los aspectos fundamentales tratados en la mesa redonda fue la importancia de la mujer dentro del tejido asociativo en temas de salud y cuidados. Araceli Rueda, trabajadora social, subrayó la necesidad de reconocer el valor de los cuidados y fortalecer el tercer sector, garantizando su respaldo por parte de entidades públicas y privadas.
Cuando una mujer es diagnosticada con Alzheimer u otra demencia, la estructura familiar puede verse gravemente afectada. Chari Serrano, psicóloga de AFA, expuso algunos factores de riesgo a los que están más expuestas las mujeres, como la acumulación de proteína TAU en el cerebro, la reducción de estrógenos tras la menopausia y una mayor vulnerabilidad a problemas cardiovasculares. Además, enfatizó la importancia de adaptar los hogares para facilitar la vida de las personas afectadas.
Impacto físico de la enfermedad y el cuidado
María Ibáñez, fisioterapeuta del centro, aportó datos clave sobre las consecuencias físicas tanto del Alzheimer como del rol de cuidadora, que muchas veces recae sobre mujeres. La pérdida de agudeza visual, la disminución de la masa muscular y ósea, así como alteraciones en el equilibrio, son algunas de las afectaciones que pueden presentarse. Destacó también la importancia de la gimnasia terapéutica para mitigar estos efectos.
Por su parte, Araceli Antrás, vicepresidenta de la asociación y familiar de una persona afectada, subrayó la relevancia de contar con una red de apoyo, ya sea familiar o institucional. Hizo hincapié en la importancia de la empatía y la comprensión para afrontar los desafíos que impone la enfermedad. Además, resaltó la necesidad de que las familias se informen y formen sobre la sintomatología desde las primeras fases para poder actuar de manera temprana.
El tratamiento no farmacológico ofrecido por AFA Nuestros Ángeles representa un factor clave para retrasar la progresión de la enfermedad. Su aplicación en fases iniciales, o incluso como medida preventiva, puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de las personas afectadas.