La asociación medioambiental Mejorana ha confirmado la presentación de alegaciones contra la resolución de la consejería de Economía y Hacienda, Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía, que el pasado día 27 de febrero aprobó la solicitud del permiso de investigación solicitado por la empresa Andalus Overseas SL para el proyecto "Industria Minera Lucentina" para la prospección de piedra caliza para uso ornamental en 4 cuadrículas mineras en el entorno del Camino de la Cruz de la Romacha y La Sierrezuela, que incluyen una superficie de 120 hectáreas de suelo. Según se indica en la documentación aportada, el objeto del proyecto, a desarrollar durante un periodo de tres años, es describir las labores necesarias para investigar un paquete de roca ornamental en calizas existente dentro de estas cuatro cuadrículas mineras.
La organización ecologista denuncia el impacto negativo que la actividad minera podría tener en el medioambiente, el bienestar de la ciudadanía y la biodiversidad de la zona. Según Mejorana, la explotación minera acarrearía la destrucción del hábitat de diversas especies protegidas de flora y fauna, como el búho chico (Asio otus), el mochuelo común (Athene noctua) y el cernícalo primilla (Falco naumanni), entre otras. Asimismo, la flora también se vería afectada, incluyendo especies vulnerables como el Narcissus fernandesii y la orquídea de espejo (Ophrys speculum subsp. lusitanica).
La asociación subraya que, aunque el enclave no esté dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, se encuentra en su zona de influencia y forma parte del Geoparque Mundial de la UNESCO Sierras Subbéticas, un área reconocida por su valor paisajístico e histórico.
Repercusiones económicas y sobre la salud
Otro de los puntos clave en las alegaciones de Mejorana es el perjuicio económico y social que acarrearía la futura cantera. La actividad minera afectaría gravemente a las fincas de olivar cercanas, perjudicando la calidad de la aceituna y la salud de los trabajadores agrícolas debido a la exposición a polvos en suspensión. Además, podría alterar el atractivo turístico de Lucena, dañando espacios como la Vía Verde de la Subbética, el Parque Europa y el Auditorio Municipal.
En el ámbito de la salud pública, la preocupación se centra en la contaminación por sílice cristalina, una sustancia que, al ser inhalada, puede provocar graves enfermedades respiratorias como la silicosis. La dispersión de polvo derivada de la actividad minera podría afectar directamente a la calidad del aire en Lucena, impactando la salud de sus habitantes.
Defensa del entorno urbano y cultural
Mejorana también destaca el impacto negativo sobre espacios de recreo y esparcimiento recientemente acondicionados con inversiones municipales, como el sendero Cerro del Mortero y Sierrezuela. La proximidad de la explotación minera al cinturón urbano de Lucena, a solo 2,5 kilómetros, supone un riesgo adicional para la calidad de vida de la población, afectando a la limpieza de las calles y el bienestar general.
Por estos motivos, la asociación ecologista ha solicitado formalmente la revocación de la autorización para la investigación minera y se ha personado en el expediente del Plan de Restauración dentro del plazo legal estipulado. Desde Mejorana instan a las autoridades a considerar el grave impacto ambiental, económico y social que supondría la explotación de La Sierrezuela y a apostar por un modelo de desarrollo sostenible para Lucena.